lunes, 31 de mayo de 2010

Poder más

Poder hacer, decir, querer, aspirar, soñar, poder querer más, más y más.

¿Te suena la ultima?, estoy casi segura que sí, es una característica que vemos día a día, reflejada en muchas personas aparentemente comunes y corrientes, que con risas asquerosas salen en la televisión, que son capaces hasta de venderles su alma al diablo si es necesario. Por tener más.

No se preocupen, no me olvido de los “amigos de la gente” de los que siempre y de manera misteriosa están presentes justo cuando les conviene, sí, ellos mismos, quienes al igual que los de la tele se venden, pero es de una manera más despiadada, porque roban, tranzan y hacen fortuna a costa de las personas, del estado y de la calidad de vida de todas aquellas que lo integran.

Son ellos, los mismitos, los políticos, que ya no importa de qué bancada sean, si de derecha, izquierda, de arriba, abajo, del sur o del norte, siempre sacan su manito de gato, su olfato de zorro, y su hambre carroñera de jote. Con estas capacidades incorporadas se ríen de nosotros, sin vergüenza alguna, pensando “Me los cagué rico ... el que sabe, sabe”.

domingo, 23 de mayo de 2010

De Golpe y Porrazo



Como de costumbre fuimos de paseo al campo, el clima no nos acompañaba, bastaba con mirar al cielo y ver las nubes como avanzaban para pensar de inmediato que llovería. Eso nos importaba mucho, conversábamos y paseábamos cerro arriba y abajo, disfrutando de la naturaleza.Cuando ya veníamos de regreso, me quedé mirando el paisaje, sacando unas fotos, que no eran artísticas ni nada por el estilo, pero que retrataban aquel lugar que tanto nos gusta.

Para alcanzar a los demás que me llevaban ventaja decidí correr, nada mejor, lo entretenido es la dificultad de detenerse porque la pendiente te lleva y tu sólo tienes que articular las piernas, sentir en viento en tu cara y mirar bien al suelo para no tropezar con nada. Por fin ya los estaba alcanzando, cuando mi tío me habla, yo levanto la mirada y me dice “¡¡Cuidado con….!!”

Ya era demasiado tarde. El paso que dí nunca llegó a su destino, y en remplazo de la tierra, fue el aire, nunca había volado como aquel día. Luego de esa cámara lenta, todo se volvió rápido y era como si el suelo tuviese un imán y yo estuviera hecha de acero. No quedó más que sentir la naturaleza de golpe y porrazo.

Las lagrimas se revelaron ante los ojos, pero mi orgullo pudo más y me pare dignamente y repetí “estoy bien, no pasó nada”, sacudiendo mi ropa en señal de derrota.

El culpable no era mi tío, ni mi torpeza, sino que un desconocido, que en mal momento se le ocurrió poner ese maldito *guache en mi camino.

Era un día de campo como cualquiera, pero lo que pasó le dio dramatismo y humor, si, humor, incluso para mi, que era la afectada, siendo imposible evitar la risa cuando me imaginaba volando para luego tener un aterrizaje abrupto y forzoso.

*Guache: Trampa para conejos, compuesta por una estaca a la que está atado un lazo hecho de alambres finos y entrelazados. Su manera de funcionar es que al pasar el conejito corriendo, se enganche en el lazo y al tirar se termine ahorcando. Esta vez pillaron a un conejito más grande.

sábado, 15 de mayo de 2010

Después de la lluvia



Nada mejor que un día de sol después de una impetuosa lluvia nocturna, que acompaña tus sueños con su fuerte sonido.

Nada mejor que caminar sobre la hierba mojada, y oler ese aroma especial, irrepetible y único.

Caminando por senderos mil veces recorridos,que desde la infancia me han acompañado, y mientras pasa el tiempo, al verlos con ojos gastados no pierden su encanto, que son el alma de la travesía, donde todo cambia y nada es estático.

Algo tan simple te entrega tanto y tan maravillosas cosas.

Nuestra mente no tiene límites, pienso, mientras la nostalgia se apodera de mí y añoro esos parajes que algún día abandoné.

sábado, 1 de mayo de 2010

¿Amigos?


Con el tiempo me he dado cuenta que la amistad es algo muy complejo, desde cualquier lado que la mires. Es susceptible a rupturas, idas y venidas, en donde puede pasar desde el esplendor hasta el sufrimiento de perder algo que tú tenías seguro en la vida: tu AMIGO.
Exactamente eso me pasaba con él, peleábamos, discutíamos, y nos enojábamos, ya era parte de nuestra rutina y de hecho puede que sea lo especial de nuestra relación. Lo bueno es que todas esas veces terminábamos reconciliándonos y esos pensamientos de odio y ese “no sé como cresta somos amigos”, se cambiaban por la amistad de siempre con uno que otro desacuerdo en nuestro historial.
El otro día tuvimos una pelea de aquellas, esta fue fuerte eso sí, saliste de la tienda muy rápido, casi ni alcance a pensar, cuando me estabas mirando hacia atrás y te disponías a cruzar la calle, pasó lo que no tenía que suceder. Sí, ese carro de verduras pasó por arriba tuyo, nunca había visto un triciclo tan cargado de vegetales.
Te tomé entre mis brazos y mis lágrimas caían, y cuando ya estaba pensando que esa iba a ser nuestra última pelea, abriste los ojos y me dijiste “puta que soy aweonao”, yo sólo asentí con la cabeza.
El mundo se había arreglado, nada importaba, ni los gritos del viejo del carro que tenía los tomates, lechugas, porotos, limones y cuanta cosa te imagines, tirada en el pavimento, ni las caras de la gente que pasaba por la calle, ni las gallas de las torpísimas tiendas que no entendían como pasó todo, por estar más preocupadas de la ropa que del resto del mundo.
Lo ayude a pararse, estaba medio cojo y machucado, pero bien al fin y al cabo. Espero tener Amigo por mucho rato más.